sábado, 8 de septiembre de 2007

Cuatro años


Estoy convencido de que nada es tan relativo como el tiempo. Y no es que se me haya dado por emular a Einstein y su famosa teoría ni mucho menos. ¿No han percibido a veces que un segundo no es un segundo, que un día tarda un año o que un mes es tan solo un instante? El tiempo es tan voluble que está signado por los caprichos de la emoción.

Hoy, sin ir más lejos, se cumplen cuatro años de mi regreso a Buenos Aires después de una larga y breve estadía en Viña del Mar, paisaje al que me había llevado la brisa de un hermoso sueño. Cuatro años tan solo... que parecen una vida. Tantas cosas han sucedido desde entonces... de las buenas y de las malas. Como la vida misma. Cuatro años que no han logrado despegar de mi pellejo todo lo vivido allende los Andes.

Y como una cosa trae la otra, esta mañana, recordando las imágenes que he guardado en mi memoria de la Plaza Vergara, de mis torres de la laguna, de la Avenida Libertad, del centro de Quilpué, de la cabañita que habitábamos en la calle Videla, allá arriba, en la punta del cerro... Rememorando todo aquello, la imaginación siguió volando y llegaron los viajes furtivos a Santiago, los paseos por la Alameda, por la Plaza de Armas, por el Paseo Ahumada.

No hay nada tan relativo como el tiempo. Porque los recuerdos suelen dejar de serlo para transformarse en sensaciones presentes. Pero presentes como felices, como marcas de guerra no ganada pero peleada en la que se hizo todo lo que se pudo... Tal vez no sea así, en realidad... aunque uno recurra en estos casos al instinto de supervivencia... No sé si me explico.

Hoy día de recuerdos. Vaya pues un saludo para todos y todas los y las que me ayudaron a ser feliz durante aquellos años tan... bellos.

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Como música, hoy, la dulce Dulce Pontes. Todo un símbolo de aquella época.


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Eso ha sido todo por hoy. Desde las nuevamente cálidas y húmedas callecitas de la siempre misteriosa Buenos Aires se despide Víktor Huije, un cronista de su realidad que no olvida (ni siquiera cuando no se acuerda).

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